EN NEUQUÉN Y RÍO NEGRO 17.982 FAMILIAS VIVEN EN ASENTAMIENTOS

Cerca de 18.500 familias del Alto Valle de Río Negro y Neuquén viven en 131 asentamientos informales que carecen de los servicios básicos como acceso a la red cloacal, al agua corriente y al gas natural.

La Organización No Gubernamental TECHO presentó su Relevamiento de Asentamientos Informales (RAI) 2016. Este trabajo de más de dos años da cuenta de una grave situación habitacional en el país donde al menos un 10% de la población vive en condiciones de extrema precariedad.

Cerca de 18.500 familias del Alto Valle de Río Negro y Neuquén viven en 131 asentamientos informales, la mayoría niños y adolescentes, viviendo en condiciones de precariedad. Cerca de 5.872 familias viven en 45 tomas. Le sigue Cipolletti con 26 ocupaciones y unas 5.274 familias. En la capital de la vecina provincia residen alrededor de 250.000 personas mientras que en Cipolletti el número llega los 90.000.

Casi tres millones de personas viven en villas miseria a lo largo de todo el país. En Neuquén y Río Negro la cifra es de 17.982 familias en asentamientos precarios. La ONG Techo difundió esta semana un dramático informe sobre la marginalidad que sufre un 10 por ciento de la población argentina. ¿Cómo se explica tamaña decadencia?

El informe es el único de estas características en el país (TECHO lo hizo también en 2011 y 2013) que se realiza a nivel nacional y comprende la georreferenciación y caracterización de las villas y asentamientos.

En esta ocasión, se logró ampliar el territorio respecto a años anteriores y fueron relevados distritos donde vive el 67% de la población del país: la provincia de Buenos Aires; la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; la provincia de Córdoba; Gran Corrientes; Gran Resistencia, parte de la provincia de Misiones (Departamento Capital, Oberá, Eldorado y San Vicente); Alto Valle de Neuquén, Plaza Huincul, Cutral-Có y Arroyito; Alto Valle de Río Negro; parte de la provincia de Salta (Orán, Rosario de la Frontera, Gran Salta y Tartagal); el Área Metropolitana de Rosario y San Miguel de Tucumán.

Asentamientos

Millones de personas sin servicios y en riesgo

Para saber a qué nos referimos cuando hablamos de asentamiento informal, TECHO plantea en su informe que se trata de «un conjunto mínimo de ocho familias (agrupadas o contiguas), en donde más de la mitad de la población no cuenta con título de propiedad, ni acceso regular a, por lo menos, dos de los servicios básicos (red de agua corriente, energía eléctrica con medidor domiciliario y/o sistema de eliminación de excretas a través de la red cloacal formal)”.

Bajo esa definición el RAI 2016 da cuenta que en los 11 territorios relevados hay 2.432 asentamientos, donde viven 650.685 familias. «Utilizando la media nacional de 4,6 miembros por cada familia”, apunta el informe, «se estima que al menos 2.993.151 personas viven en asentamientos informales”. Es decir, uno de cada diez habitantes de esas regiones.

Sobre ese total, en el 72,6% de los asentamientos «la mayoría de las familias no cuentan con acceso formal a la red de energía eléctrica”. Asimismo el 98% no tiene red cloacal y el 95% se encuentra en la misma situación respecto a la red de agua corriente.

A este escenario de por sí precario, el relevamiento incorpora la variable de «factor de riesgo”. Según el informe «el 70% de los asentamientos tiene dentro de su barrio o a menos de 10 metros un factor de riesgo (23,3% ribera de arroyo, 16,2% camino de alto tráfico, 15,8% basural, 9,5% torres de alta tensión)”. En el 60% de los asentamientos se inunda cada vez que llueve y en el 40% no ingresa el camión de basura.

Además, cabe mencionar que el informe 2016 «amplía el territorio relevado en el 2013, incorporando San Miguel de Tucumán, Gran Resistencia y Gran Corrientes”. Pero si se dejan afuera estos nuevos distritos y se toman los mismos del informe anterior, donde había 2.138 asentamientos y vivían aproximadamente 533.110 familias, «en el estudio actual, se han relevado 2.062 asentamientos, con 594.970 familias”.

Regiones y tipos de asentamientos

Si se hace el desagregado por provincia, se puede observar que Buenos Aires es por lejos la que más asentamientos informales posee y, en consecuencia, la mayor cantidad de población en estas condiciones. Se trata de 1352 asentamientos (55,6% del total) y 397.705 familias (61,1%).

El segundo puesto se diferencia en función de la cantidad de asentamientos y las familias que los habitan. La Ciudad de Buenos Aires por ejemplo tiene 42 villas (1,7% del total) pero en ellas viven 82.585 familias (12,7%). Por su parte en Santa Fe se encuentran 174 asentamientos (7,2%) pero 49.475 familias (7,6%). Estas diferencias se deben a que, dependiendo el distrito los asentamientos son mayores o cuentan con una densidad de población más alta. Sobre el total relevado, el 53,6% de los barrios tenía entre 8 y 100 familias, mientras que solo el 2,3% tenía 1501 o más.

Un cuarto de siglo en la informalidad

Un dato muy llamativo del informe -y que para TECHO es lo que demuestra que se trata de un problema «estructural”, es el promedio de antigüedad de los asentamientos: 28 años.

El 21,7% tiene más de 43 años, siendo el más viejo (un siglo de historia) el que se ubica en las inmediaciones de la estación de tren Saldías de la Línea Belgrano Norte en la Ciudad de Buenos Aires. Otro 28,5% de los asentamientos tiene entre 43 y 28 años. Esto implica que «más de la mitad de los asentamientos llevan” por lo menos «un cuarto de siglo viviendo en la informalidad”.

Virgilio Gregorini, director ejecutivo de TECHO Argentina, aseguró que «estos números continúan mostrándonos que los asentamientos son la máxima expresión de vulneración de derechos humanos y desigualdad en nuestro país”. Para Gregorini «es un escándalo que a 200 años de la declaración de nuestra independencia existan familias viviendo en estas condiciones”

www.mejorinformado.com