El pasado sábado 25 por la mañana, un sauce de décadas de antigüedad, ubicado dentro de un terreno privado sobre calle Pellegrini, cedió y cayó hacia la calzada. No fue una sorpresa ni un accidente del clima: el árbol estaba inclinado y una obra en su base terminó de quitarle la fuerza a sus raíces.
Al caer, arrastró los cables del tendido de Media Tensión de luz y de fibra óptica, afectando el servicio de cientos de vecinos en los sectores Los Prados y el Comahue Golf Club.
Personal técnico y operativo de Cooperativa respondieron de inmediato y trabajaron en la reparación del tendido antes de que cayera la noche, con el objetivo de evitar mayores complicaciones en los hogares.

Sin embargo, este el lunes, a solo 200 metros sobre la misma calle, el viento volteó nuevas ramas que cayeron sobre la red que había sido recientemente reparada, provocando un segundo corte.
Misma zona. Mismo origen: árboles sin cuidado dentro de propiedades privadas que perjudican los servicios de la comunidad.
La guardia de emergencia se dirigió al lugar y trabajaron nuevamente hasta regularizar el servicio a todos los vecinos de los barrios afectados.
Ingenieros de la cooperativa explicaron que esto no es mala suerte, sino el resultado de años de árboles creciendo sin control dentro de terrenos particulares, con ramas que asfixian las redes que compartimos en cada cuadra.
Por eso, emitieron un llamado urgente a los propietarios de chacras y terrenos con árboles de gran porte para que revisen y cuiden sus ejemplares. “Les pedimos a estos propietarios que actúen con empatía hacia sus vecinos. Es necesario que poden y mantengan sus árboles hoy, antes de que el próximo viento lo haga por ellos y deje nuevamente a barrios enteros a oscuras” concluyeron.
