SUBSIDIOS: EL GOBIERNO GASTARÁ $ 17.000 MILLONES EN EL SECTOR ELÉCTRICO DURANTE EL INVIERNO

El directorio de Cammesa, la empresa que administra el mercado eléctrico mayorista (MEM), aprobó la programación estacional provisoria del sistema de generación para el trimestre mayo-julio, el más frío del año. La propuesta elaborada por técnicos de la compañía que conduce Julio Bragulat incluyó novedades que causaron preocupación en el sector. En particular, la programación prevé un déficit de Cammesa de casi $ 18.000 millones durante el invierno, es decir, poco más de 1200 millones al tipo de cambio oficial, según indicaron a El inversor Online fuentes que participaron del encuentro. ¿De dónde surge esa cifra? Básicamente, de restar los costos totales del segmento de generación eléctrica (fundamentalmente, combustibles) contra los ingresos que recaudan las distribuidoras en base a las tarifas que cobran a sus clientes (hogares, industrias y comercios). De ese razonamiento se desprende que, pese al aumento promedio del 500% de las tarifas para hogares medios de Capital y Gran Buenos Aires anunciado en febrero, lo que paga la demanda está lejos de cubrir el costo real del sector eléctrico. Es más, fuentes del mercado explicaron que de un año a otro sólo se logró recortar subsidios por entre 300 y 400 millones de dólares en el período. “Durante el invierno de 2015, el déficit de Cammesa rondó los $ 13.000 millones, que a un dólar de entre 8 y 9 pesos, implica un rojo de US$ 1500 millones. Este invierno serán $ 18.000 millones que al tipo de cambio actual, serán poco menos de $ 1.200 millones”, precisaron.0001922118 ¿Cómo se explica el desbalance? Para el trimestre febrero-abril, Cammesa estableció un precio estacional mayorista de alrededor de $ 770 por megawatt por hora (MWh). Las industrias pagan ese precio pleno, pero los usuarios residenciales pagan, como máximo, 320 pesos. Es rigor, el Estado sigue subsidiando más de la mitad del costo real de la energía. Fue el camino gradual que eligió el ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, para amortiguar el impacto de la suba de tarifas en el bolsillo de la población. “En promedio, el universo de usuarios (industrias, hogares y comercios) paga cerca de $ 350 por MWh consumido, menos de la mitad del costo real”, explicaron allegados a la UIA. Según la programación provisoria presentada ayer, el precio estacional a partir del 1° de mayo (y hasta el 31 de julio) ascenderá hasta los $ 1000 por MWh, lo que probablemente implique un aumento en el costo de generación para los grandes usuarios industriales. Las empresas que, en calidad de agentes del mercado, como compran su energía directamente en el MEM empezarán a pagar esos precios de forma automática. Aún no está claro qué sucederá para las industrias que permanecen bajo la órbita de la distribuidora (GUDI’s). Lo que queda de manifiesto es que el incremento de tarifas a partir del 1° de febrero no fue suficiente para balancear los costos del sistema. Incluso con precios bajos de los combustibles importados –el gas de Bolivia cotizará en mayo por debajo de los US$ 3 por MMBTU, el gasoil a 8 dólares y LNG que llega por barco a US$ 4,50-, la operatoria del parque de generación requiere millonarios subsidios estatales para garantizar su funcionamiento. ¿Qué decisión tomará el Gobierno? ¿Autorizará una nueva suba de tarifas a industrias u hogares en línea con el ajuste fiscal del Tesoro que pregona Hacienda? ¿O evitará nuevas alzas de tarifas para combatir el salto de la inflación registrado en el primer trimestre, tal como reclama la UIA? Hasta el 1° de mayo hay tiempo para tomar decisiones. Fuente: www.elinversoronline.com