NO ESPERAN CORTES POR LA EMERGENCIA ELÉCTRICA EN LA REGIÓN

Ayer el gobierno nacional publicó el decreto que la aprueba hasta diciembre de 2017. Río Negro y Neuquén acompañarán la medida. Prevén un programa de uso racional público.

Los equipos técnicos de ambas provincias estudiaban ayer el texto del decreto 134/15 que aprobó la emergencia eléctrica y que otorgó al ministerio de Energía y Minería facultades para corregir y ordenar el sistema nacional. A diferencia del principal foco de conflicto, el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), en la región no se esperan cortes preventivos ni cirugía mayor para las tarifas.

En la cabeza del ministro Juan José Aranguren figura 2019 como plazo final para el ordenamiento del sistema eléctrico nacional, mientras tanto sus colaboradores delinean estrategias de corto, mediano y largo plazo. Entre las inmediatas se encuentra un plan de uso racional para oficinas públicas y organismos oficiales. Además se lanzará una campaña de concientización para el usuario final.

Justamente es en este punto en el que tanto Río Negro como Neuquén podrían alinearse, pese a que ninguna de las dos tiene graves problemas de distribución ni abastecimiento. En el caso neuquino hubo avances en el cambio del alumbrado público, pero no fue significativo en oficinas oficiales, donde tienen terreno para avanzar al igual que los rionegrinos.

Tal como lo anticipó Aranguren en la semana, el tipo de consumo del sistema eléctrico cambió y la franja horaria de presión dejó de ser con el uso de la iluminación y pasó a las horas de mayor calor, las peores para el equipamiento eléctrico que sufre la temperatura. Los equipos de aire acondicionados son el talón de Aquiles para los meses del verano.

Es por este motivo que se apelará al uso racional del suministro. En lo que es casi un preámbulo de los aumentos de tarifa que planea el gobierno, y que señalan como la causa de la falta de inversiones, la emergencia eléctrica apuntará en el largo plazo a las obras de transporte y principalmente de distribución.

Los gobiernos locales adherirán y pedirán el acompañamiento de las empresas y cooperativas prestadoras. Más allá de que en la región el programa tenga aspecto de maquillaje, no evalúan como un tema menor el alineamiento político con Nación y aguardan con expectativas integrar la lista de obras a futuro.

Las tarifas en la región no están depreciadas como en el AMBA, sin embargo pueden quedar afectadas con el «sinceramiento» de los subsidios, un de los objetivos centrales para la gestión de Aranguren.

Fuente: www.rionegro.com.ar