NEUQUÉN: LAS REPRESAS GENERAN 80% MENOS DE ELECTRICIDAD

Salieron al rescate del sistema eléctrico a fines de mayo y no pudieron recuperar el agua turbinada por la sequía general que afecta a las cuencas. Las represas sobre el Limay y el Neuquén producen hasta un 80% menos de electricidad que en el invierno pasado, en lo que representa uno de los niveles más bajos de la historia para esta época del año.

La razón central de este fenómeno es la falta de agua. Los caudales de los ríos Limay, Collón Curá y Neuquén estuvieron en junio entre un 75 y un 90% por debajo de las medias históricas debido a la falta de lluvias en la alta montaña, una situación que podría empezar a revertirse de forma lenta a partir de las nevadas que se registran desde la semana pasada.

Sin embargo, no todo fue obra de la naturaleza. Durante los últimos días de mayo y los primeros de junio, el gobierno nacional dio la orden para que se turbine la mayor cantidad de agua posible. Como está establecido, las represas neuquinas salieron al rescate del sistema eléctrico, que quedó al límite por la mayor demanda que generaron las bajas temperaturas.

A su vez, Bolivia despacho menos gas del previsto, lo que colaboró en agravar el cuadro, ya que la mayor parte de la energía que consume el país se produce en centrales térmicas alimentadas con hidrocarburos.

El problema es que toda el agua que se usó para generación jamás pudo recuperarse por el año seco y por eso los embalses de los dos principales ríos provinciales están muy por debajo del nivel que suelen tener.

La situación llevó a que la AIC, el organismo que administra las cuencas, le pusiera límites a Cammesa, la reguladora del mercado eléctrico en Argentina. En concreto, le impuso que se mantenga una erogación de 250 metros cúbicos por segundo (m³/s) en Arroyito y 65 m³/s en el dique compensador de El Chañar.

Preservar el agua

Según explicó el presidente de la AIC, Elías Sapag, se busca preservar el caudal del río Negro.

En el caso del Limay, siempre y cuando se cuide el caudal aguas abajo de Arroyito, las represas están en libertad de generar. De hecho, Alicurá y Piedra del Águila están “a la demanda”, es decir que cuando Cammesa lo ordene pueden empezar a generar en muy pocos minutos, algo que podría ocurrir la semana que viene ante la ola de frío que se avecina para el país. Para eso, embalsan por estas horas el poco caudal que llega a sus lagos.

El caso del Neuquén es distinto. “Acordamos que se mantenga el caudal necesario para el riesgo y que no se despache más agua que esa para la generación”, explicó Sapag, en referencia al complejo Cerros Colorados.

La idea es que aguas abajo de El Chañar se mantenga el caudal de 65 m3/s garantizado hasta mediados de agosto, cuando se abren las compuertas para empezar con el riego en el Alto Valle.

De hecho, según aclaró el funcionario, de no caer más agua en las cuencas los caudales del Neuquén alcanzarán justo para el riego en el Alto Valle.

“Agosto será el próximo mes de acumulación. Esperamos que la nieve nos ayude. Esta quincena va a ser buena”, señaló Elías Sapag, presidente de la AIC, sobre el estado de las cuencas.

Los números

65 m³/s es el caudal que debe mantenerse aguas abajo del dique El Chañar. Es el mínimo estipulado para el riego.

25% de la generación eléctrica nacional en junio provino de fuentes hidroeléctricas. El 65% fue por generación térmica.

Tres ríos en baja

Limay. El caudal durante el mes de junio se ubicó en los 54 m³/s, un 81% abajo de la media histórica y un 83% con respecto al mismo mes del año pasado.

Collón Cura. El principal afluente del Limay es el que más seco se muestra. Su caudal en junio estuvo un 89% por debajo de la media histórica y un 92% abajo del mismo mes del año pasado.

Neuquén. De los tres, es el menos afectado. Su caudal el mes pasado se ubicó un 74% abajo de la media histórica.

Fuente: www.rionegro.com.ar