LUZ: MÁS MOROSIDAD Y PAGO EN CUOTAS TRAS LAS SUBAS

Desde las distribuidoras mendocinas admiten que hay más clientes “complicados” y que deben hacer más intimaciones.

Por la suba en el servicio de electricidad, los usuarios mendocinos retrasan pagos o bien pagan en cuotas y con cheques a plazos. Varias distribuidoras confirmaron la situación y sostuvieron que deben emplazar para que se concreten los pagos adeudados. De hecho, en este marco, desde la Federación Argentina de Cooperativas de Electricidad (FACE) advirtieron que podría haber dificultades para pagar el aumento de la energía mayorista que anunció Cammesa que alcanza el 55%.

El presidente de FACE y titular de la cooperativa Alto Verde, José Álvarez aseguró que “la morosidad está creciendo, a la gente le está costando pagar, a pesar de que la factura se dividió en dos cuotas y que las cooperativas acercan a los grandes usuarios alternativas de pago”.

“Estamos financiando desde las cooperativas a las Pymes, nos están pagando con cheques, y estamos suspendiendo cortes, porque si lo hacemos la situación va a ser peor” agregó.

Esta situación se replica en menor medida en la Cooperativa Eléctrica de Godoy Cruz, al respecto el Coordinador de la Gerencia Cooperativa, Julio Gallego, señaló que “ha aumentado un poco el retraso en los pagos. En general la morosidad para los residentes no ha aumentado, pero sí en el caso de los grandes usuarios, a los que les estamos dando facilidades de pago para hacerlo más viable, y con esto están saliendo adelante”, comentó.

En el caso de Edeste, su Gerente General Raúl Stasi, indicó que la situación en Mendoza es más auspiciosa que en otras provincias, pero igualmente “nos preocupa el retraso en el componente de la tarifa que cubre los costos de distribución”.

Alvaréz señaló que si bien el sector cooperativo en Mendoza se encuentra con sus cuentas saldadas, y sus pagos al día, la intención es “advertirle al Gobierno nacional,  precisamente al Ministerio de Energía que el acompañamiento que ha hecho la gente en estos tres años de aumento, entendiendo el retraso, está siendo difícil de sostener”.

“Este aumento anunciado el martes por Nación del 26% viene en una temporada en la que más se utiliza la energía, y en breve van a sumarse las agrícolas y el sector bodeguero, no lo vemos conveniente”, comentó.

Los hogares consumen menos

De acuerdo con un informe del Ente Provincial Regulador Eléctrico, la venta de energía eléctrica a usuarios finales disminuyó un 0,8% en el período comprendido entre octubre de 2017 y el mismo mes de 2018.

Además, si se analiza la venta de energía eléctrica a usuarios finales desde enero a octubre de cada año, durante 2017 se consumieron 1.427.271 MWh y en el mismo período del año siguiente la suma ascendió a 1.348.424, lo que implica una reducción de 5,5%.

En el año 2017, los usuarios consumieron un 1,5% menos que el año anterior y en 2018 se profundizó esa tendencia. Así, se registra una demanda negativa acumulada de 17 meses de junio de 2017 a octubre de 2018.

Esto se explica, en parte, por una mayor eficiencia en el consumo, dada por la utilización de lámparas LED y equipos con calificación energética A (mayor eficiencia), pero también a los incrementos en la tarifa eléctrica. Es que desde que comenzó la revisión tarifaria integral hasta octubre (período de consideración del informe del EPRE) la variación del cargo fijo por bimestre y del kilovatio osciló entre el 400% y el 500% (según la categoría de usuario).

Aumentos de más del 500% entre 2016 y 2019

Desde 2016 a la fecha el incremento promedio en la boleta de la luz se ubicó entre el 400% y el 500%, y a partir de febrero se sumará otro 26%. Si se analiza la evolución de los componentes de la factura, a octubre de 2018 (último incremento), el cargo fijo por bimestre subió 400%, mientas que el valor del kilovatio lo hizo en torno al 555% y al 576%, según la categoría del usuario.

Es que el monto a pagar se compone del costo por la generación de energía (36%), el valor agregado por distribución (35%) y el resto por impuestos (29%).

Los costos de distribución (VAD) los establece la provincia . El año pasado tuvieron un aumento del 8% en julio y el 12% en noviembre. El EPRE propuso un 2% más en la audiencia pública de julio de 2018, pero el Ejecutivo provincial no lo avaló.

En este marco,  Stasi, de Edeste, aseguró que las distribuidoras no han recibido aumentos. “El atraso es muy importante, la inflación fue del 47% y el dólar fue del 100% (muchos costos de equipos, cableado y diferentes insumos para invertir en el servicio están dolarizados), y nosotros tenemos tarifas calculadas a diciembre de 2017”, destacó.

Edemsa devolvió $160 millones a sus clientes

La distribuidora eléctrica Edemsa aseguró, en un comunicado de prensa, que el estándar de calidad del servicio que presta se ha visto incrementado durante 2018.

“Más de la mitad de las interrupciones en el suministro se han dado por factores ajenos a Edemsa durante contingencias climáticas, por el estado del arbolado público, vientos, agua y granizo. A la vez, se encaran tareas de mantenimiento preventivo y obras que indefectiblemente requieren el corte del servicio para su ejecución”, advirtieron.

Además, explicaron que, “a pesar de contar con un VAD (Valor Agregado de Distribución) -la parte de la tarifa con que se financia Edemsa- que no ha sido ajustado desde 2017, la empresa siempre mantuvo su voluntad de pago ante sanciones. De hecho, durante 2018 devolvió a sus clientes más de $160 millones por este concepto y a principios de diciembre de ese año comunicó formalmente al EPRE su voluntad de abonar la totalidad de las sanciones correspondientes al semestre N°17”.

Por otro lado, advirtieron que «el monto en cuestión se ha visto incrementado sensiblemente por intereses y costas, por ello Edemsa está en conversaciones con el EPRE para llegar a un pronto acuerdo».

Caída de la demanda: reflejo de la baja actividad

Según un informe publicado por el Ente Provincial Regulador Eléctrico (EPRE), los grandes usuarios incrementaron su demanda de energía un 1,5%, en el último año a octubre de 2018, y en los primeros diez meses del año pasado el incremento fue del 1,6%. No obstante, los números responden a una mayor demanda energética del sector Manufacturero (41,2% del PBG) y del sector Agropecuario (2,1% PBG), mientras que el resto de las actividades evidenciaron caídas importantes del consumo anual acumulado a octubre de 2018, siendo Comercio, Restaurantes y Hoteles (7,6% del PBG) la de mayor impacto con una merma en la demanda del 6,3%.

Así, el sector de Explotación y minas y canteras mostró una variación negativa durante los primeros diez meses (-1,6%) que continuó una tendencia a la baja,  que puede observarse de octubre de 2017 a octubre de 2018.

En el mismo período, el sector Construcciones mostró una baja en la demanda energética del -2,3% interanual a octubre y de -3,8% de enero a octubre.

Según explicó Gerardo Fernández, titular de la Cámara de Empresas Constructoras Independientes de Mendoza, esto responde a la caída en la actividad en el sector privado, que en 2018 superó el 50%, pero al mismo tiempo consideró que se suma a una «adecuación de costos» por sistemas energéticos más eficientes y de menor consumo, como es el uso de tecnología LED en las torres de iluminación que se utilizan en las obras para brindar seguridad.

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