EMERGENCIA ELÉCTRICA CON EJE EN EL AHORRO

El jefe de Energía no quiso referirse en profundidad a la quita de los subsidios. Reiteró que será gradual.

El ministro de Energía y Minería de la Nación, Juan José Aranguren, solicitó al presidente Mauricio Macri que decrete la «emergencia del sistema eléctrico argentino». Además pidió a los gobernadores que adhieran a la iniciativa que busca «ordenar» la distribución eléctrica y evitar un «colapso». Si bien no hubo medidas concretas, reconoció que si instrumentarán cortes preventivos, principalmente en el AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires) donde está el grueso del problema.

«En el 2003 el país tenía en promedio 3 cortes por usuario al año, en 2014 fueron 7,5 cortes. Y en lo que hace al tiempo en 2003 la duración de los cortes era de 6 horas por usuario al año, mientras que en 2014 fue de 33 horas», así graficó la delicada situación que atraviesa el sistema de distribución de energía eléctrica en el área geográfica donde el gobierno nacional tiene injerencia y en la que Edenor y Edesur son las prestadoras.

Aranguren -quien evitó explayarse sobre la quita de subsidios aunque reconoció que será gradual- brindó una conferencia de prensa en la Casa Rosada donde detalló la insuficiencia de un sistema en crisis producto, según dijo, de la falta de inversiones ante el congelamiento de tarifas durante años. Señaló que el país no tiene -por el momento- problemas en cuanto a la generación porque la potencia instalada se utiliza en un 70% de su capacidad.

«Un esquema tarifario que no ha mandado señales a la demanda para un uso racional y eficiente de la energía, tampoco dio señales a la oferta pública ni la privada para realizar las inversiones necesarias para tener en cantidad y calidad un suministro eléctrico que responda a las necesidades de la población», enumeró entre las causas Aranguren.

La intención del ministro es tener aprobada la emergencia, estimada hasta el 31 de diciembre de 2017, para poder priorizar obras y canalizar, en conjunto con otros ministerios, los fondos necesarios y los ajustes que requiera sistema de manera de recuperar la confiabilidad del servicio. De esa forma, dejó en claro, buscarán converger hacia el marco normativo del sector utilizado en la década del 90 por lo que piensa reestructurar el ENRE.

Uso racional y cortes

En concreto se busca evitar los cortes del suministro en los momentos de mayor demanda como se vio en los últimos años durante las épocas de calor. Principalmente Aranguren señaló que se basarán, durante la primera etapa, en el ahorro energético. Sin embargo no precisó qué tipo de acciones se llevarán a cabo.

Inicialmente solicitó a los usuarios a adoptar un uso racional de la energía eléctrica. En este punto explicó que el principal punto de consumo ya no es la iluminación sino que, desde hace algunos años a la fecha, son los equipos de aire acondicionado. Por ese motivo recomendó utilizar los artefactos en 24 grados.

Por otro lado anticipó cortes preventivos, pero no descartó que se incrementen en cantidad si no consiguen contener el consumo.

Fuente: www.rionegro.com.ar