EL GOBIERNO ABANDONÓ LA REBAJA AL TARIFAZO DEL GAS Y ADMITE UN PISO DEL 35%

Lopetegui

Por la inestabilidad del dólar, negocia con las gasíferas evitar que el aumento sea aún mayoR.

Uno de los efectos de la nueva escalada del dólar, que el jueves marcó el récord de $43,50, se plasmará en las boletas de gas de abril. Es que el tipo de cambio al que se convertirá el precio dolarizado del gas mayorista durante el “semestre de invierno” saldrá de la cotización promedio de la primera quincena de marzo. En sólo cuatro ruedas ya acumuló un alza de 5,2%. Así, en Energía abandonaron la idea de recortar el tarifazo al 30% y reconocen que ahora el piso será 35%. Mientras el partido se juegue esta semana en el mercado cambiario, el Gobierno negociará con las empresas gasíferas distintas alternativas para evitar que el aumento, en los albores de la campaña presidencial, sea aún mayor.

En las audiencias públicas de febrero, las distribuidoras habían pedido que un incremento de entre 32% y 35,6%. Pero en la Secretaría comandada por Gustavo Lopetegui insistían en que lograrían recortar la suba al 30%, cinco puntos menos de lo que había anunciado en diciembre su antecesor, Javier Iguacel. Tanto el Gobierno como las empresas habían hecho sus cálculos con un tipo de cambio en $39.

Como publicó BAE Negocios, nada iba a definirse hasta conocer la evolución del dólar durante las dos primeras semanas de marzo. Y pasaron cosas. Una nueva estampida de fondos especulativos hizo saltar al dólar. Con los primeros números en la mesa, los cálculos oficiales ya no son tan optimistas. Además, pese al respiro del viernes, en el mercado esperan que la volatilidad cambiaria continúe (ver página 4).

“La suba del dólar está cambiando las previsiones originales”, reconoció uno de los principales colaboradores de Lopetegui consultado por este diario, aunque aclaró que buscarán distintos “mecanismos y acuerdos para intentar que el aumento no pase del 35%; y si lo supera, que sea por muy poco margen”. Si el alza quedara en 35%, la tarifa de gas acumularía una suba del 2.400% desde 2016, según números de la Undav. El incremento sumará más presión a una inflación que ya se está acelerando por los tarifazos en otros servicios y el traslado de la reciente devaluación.

Por eso, el Enargas y Energía negocian a contrarreloj con las firmas gasíferas. Una de las alternativas que barajan es negarles a las distribuidoras y transportistas la compensación por el aumento menor a la inflación mayorista que recibieron en octubre pasado. Las firmas la habían incluido en los pedidos presentados en las audiencias públicas de fines de febrero y el ente regulador planeaba reconocerles al menos una parte. Ahora, los funcionarios analizan otorgarles sólo los puntos correspondientes al índice de precios al por mayor de los últimos seis meses.

La otra opción en danza, que en este caso perjudicaría a las petroleras, es fijar como tope para el precio del gas mayorista en dólares de todos los contratos del semestre de invierno el promedio de los números pactados en la subasta realizada el mes pasado: u$s4,56 por millón de BTU.

Las negociaciones con las empresas, que ya plantearon sus reparos, están en marcha. Mientras tanto, los funcionarios observarán con atención las pizarras del Banco Nación esta semana, con la expectativa de que la fuerte suba de tasas determinada por el BCRA el viernes calme al mercado y evite que el panorama se complique todavía más. Así, se espera que no haya novedades definitivas hasta la última semana de marzo. Y la resolución con el nuevo cuadro tarifario se publicaría recién el 31, un día antes de que entre en vigencia.

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