EL CONSUMO DE CALOVENTORES PONE EN JAQUE A CALF

neuquen 28/04/2015 Toma de avenida del Trabajador y Cayastá ceci maletti

Es comparable al impacto de un aire acondicionado. Afecta el servicio por áreas en Neuquén.

El crecimiento de las tomas y la llegada de las primeras heladas se convirtieron en una combinación peligrosa para la cooperativa CALF que ya registró fallas por sobrecarga en algunas de sus líneas a raíz de la excesiva demanda originada por los caloventores.

Si bien el fenómeno es por zonas, hay áreas de la ciudad en donde el consumo se equipara al pico histórico que se registra en los veranos, de la mano de otro electrodoméstico: el aire acondicionado.

«En determinados barrios que están cerca de asentamientos que han crecido mucho estamos teniendo desperfectos por sobrecarga de las líneas», reconoció el presidente de CALF, Fernando Garayo, y recordó que hace pocas semanas hubo cortes por ese motivo en la zona rodeada por las tomas 2 y 7 de Mayo.

Garayo explicó que «se necesita una solución de fondo, que se regularicen esos lugares, porque sino va a llegar un momento en el que será complicado». Y advirtió que de acuerdo a las últimas estimaciones oficiales, en la ciudad «hay más de 8.000 familias que viven en los 62 asentamientos que se conocen».

Mientras los vecinos de las tomas advierten que las heladas llegaron antes que la leña y que muchos tienen inconvenientes para acceder al subsidio en las garrafas sociales, Garayo sintetiza el resultado de esas carencias: «el único servicio del que se pueden colgar es la luz».

Para los vecinos que requieren hacer frente a las temperaturas bajo cero de las últimas semanas la disyuntiva es económica.

Explican que una garrafa de gas, que sin subsidio ronda los 100 pesos, se consume en dos días si se conecta a una pantalla. En tanto que un caloventor se consigue en promedio por 500 pesos y, al estar «colgados» al servicio eléctrico, es la única inversión a realizar.

El titular de CALF aseguró que «esto no es nuevo, el cambio está en que Neuquén crece cada vez más y llega más gente a los asentamientos», y detalló que al igual que sucede en el verano con el consumo de los aire acondicionados, las fallas se registran en la zona puntual en donde se da el pico de consumo.

«Hay que encontrar la forma de ir regularizando esto porque por un lado hay un daño a la red, también hay una pérdida económica importante para la cooperativa por el consumo y un peligro de accidentes porque están enganchado», advirtió Garayo y enfatizó que «el municipio y la provincia tienen que avanzar en la regularización de los asentamientos porque sin eso no pueden tramitar otros servicios».

Fuente: www.cooperativacalf.com.ar