APAGÓN HISTÓRICO: NEUQUÉN PUDO TENER LUZ A LAS 10 PERO TRANSENER SE LLEVÓ TODO

Apagon en nqn

Hubo demoras en el plan de contingencia de las Centrales Alto Valle y Planicie Banderita, operadas por Orazul Energy.

El apagón histórico del domingo 16 de septiembre podría haber impactado en Neuquén de un modo mucho menor, con no más de tres horas sin servicio. De hecho, algunos sectores de la ciudad tuvieron luz de forma momentánea dentro de ese lapso. Para quienes siguieron minuto a minuto la situación en toda la región y las maniobras para reacondicionar el servicio, no más allá de las 10 de la mañana la falta de corriente debió haberse solucionado. Muy por el contrario, recién cerca de las 21 de ese Día del Padre el suministro comenzó a normalizarse, si bien hubo lugares de la provincia, como algunos puntos del norte, donde la espera se prolongó hasta la medianoche.

El contexto nacional, todavía en plena investigación, sería este: la salida de funcionamiento de la red Colonia Elía-Nueva Esperanza y un supuesto cortocircuito en una línea de transmisión paralela, Colonia Elía-Belgrano, habrían provocado que las centrales de Yacyretá y Salto Grande dejaran de hacer sus aportes. Al menos es lo que plantea la Compañía Administradora del Mercado Eléctrico (Cammesa).

Cuando se supo de la magnitud del corte, Cammesa instó a que cada región arme su “isla”. Es decir, a groso modo, la conformación de una red local de suministro, que depende de un arranque en “en negro” de las centrales generadoras que también son parte del sistema nacional.

Las fuentes consultadas dan el ejemplo de los generadores y las viviendas para explicar en qué consiste tal mecanismo. Ante la caída de la red domiciliaria, un sistema prestablecido acciona el grupo electrógeno para generar la luz.

El pasaje a modo “isla” de las centrales generadoras incluye una serie de protocolos. Algunas tienen grupo electrógeno o su banco de baterías y con la energía que generan se accionan las turbinas generadoras. “Eso acá falló. Ni la central Alto Valle ni Planicie Banderita, lograron poner en marcha sus centrales”, manifestaron las fuentes consultadas.

El inicio de esta operación en isla tiene un primer objetivo, que es devolverle tensión a la red. Una central genera y le da tensión a las líneas de 132 kv y actúa de referencia para que el resto empiece a acoplarse a la red. En una etapa siguiente, es el momento de llevarle potencia a esa red de transporte.

Este plan “b” requiere de una coordinación entre todas las centrales operando y lo que se busca es un “equilibrio”: “Llega un momento en el que Cammesa se pone de acuerdo con los centros de control de las centrales y les dicen que pongan en marcha el modo isla. Un operador llama a las centrales, a las transportistas (en la región Transcomahue y el EPEN) y a las distribuidoras (CALF, Edersa, EPEN)”. Todo este operativo se coordinó desde el Centro Operativo del Transporte por Distribución Troncal (CTODT), integrado por personal del EPEN y Transcomahue.

¿Qué tiene que pasar?

En ese punto, toda la línea de 132 kv tiene que tener tensión y se puede comenzar a introducir “oferta de potencia y de energía”. A medida que hay más oferta de energía, se va trasladando a esa demanda. Ese es el tan mentando equilibrio.

Las fuentes consultadas sostuvieron que luego del apagón de las 7.07 el suministro debería haberse normalizado las 10 de la mañana. Están los que hablan de un plazo razonable de una hora para poder poner en marcha una central de generación.

Por algún motivo no especificado, la central Hidroeléctrica Planicie Banderita, del Complejo Cerros Colorados y la central Térmica Alto Valle, recién pudieron ingresar en el sistema a las 14. Ambas son parte de los activos de la empresa Orazul Energy.

Sin embargo, hubo una demora de unas siete horas hasta que la energía del arranque en negro llegó a casas de la capital, pese a que es un servicio por el que se paga y que funciona como reaseguro ante los cortes prolongados, pero que de todos modos brilló por su ausencia.

Al margen de este primer notorio problema, otro factor agravó el contexto: la decisión que muchos le adjudican a Transener (Compañía de Transporte de Energía Eléctrica en Alta Tensión), encargada de toda la red nacional, de llevar al sistema de 500 kv, al que buscaba darle tensión, lo que ya circulaba por la red de 132 kv (la red de las “islas” de generación que se conformaban en todo el país).

Esta situación puso en colapso nuevamente al sistema local, a partir de una serie de mecanismos de seguridad que se accionaron para preservar ese famoso equilibrio bajo el que tiene que funcionar el sistema.

El resto fue esperar a que la red nacional pudiera normalizarse, algo que implicó que en algunos lugares de la capital neuquina, recién cerca de las 21, a 14 horas de producido el apagón, regresara la luz.

www.lmneuquen.com